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domingo, 4 de mayo de 2014

Tablas de tensiones relativas - I

A. Tensión física provocada por la naturaleza del trabajo 
1. FUERZA EJERCIDA EN PROMEDIO (FACTOR A.1) 
Considerar todo el elemento o período al que corresponderá el suplemento por descanso y determinar la fuerza media ejercida. Ejemplo: Levantar y transportar un peso de 20 kg (tiempo: 12 segundos) y volver con las manos vacías (tiempo: 8 segundos). Si, en este ejemplo, el suplemento por descanso debe aplicarse a los 20 segundos en su totalidad, la «fuerza ejercida en promedio» se calculará como sigue:
El número de puntos atribuidos según el promedio de la fuerza ejercida dependerá del tipo de esfuerzo realizado. El esfuerzo realizado está clasificado de la manera siguiente: 
a) Esfuerzo mediano Cuando el trabajo consiste principalmente en: 
i) transportar o sostener cargas; 
ii) traspalar, martillar y otros movimientos rítmicos. Esta categoría incluye la mayor parte de las operaciones. b) Esfuerzo reducido Cuando se desplaza el peso del cuerpo a fin de: 
i) ejercer fuerza: por ejemplo, accionar un pedal, presionar un artículo con el cuerpo contra un disco de bruñir; 
ii) sostener o transportar cargas bien equilibradas sujetas al cuerpo por fajas o colgadas de los hombros; los brazos y las manos están libres. 
c) Esfuerzo intenso Cuando el trabajo consiste principalmente en: 
i) levantar cargas; 
ii) ejercer fuerza mediante el uso prolongado de determinados músculos de los dedos y brazos; 
iii) levantar o sostener cargas en posturas difíciles, manipular cargas pesadas para colocarlas en posiciones difíciles; 
iv) efectuar operaciones en ambientes calurosos, trabajar metales en caliente, etc.

En esta categoría, los suplementos por descanso deberían atribuirse sólo después de haber hecho todo lo posible por mejorar las instalaciones a fin de aliviar la tarea física.

lunes, 5 de agosto de 2013

Cálculo y notificación del tiempo tipo

Cuadro 19. Cálculo y notificación del tiempo tipo
El método de cálculo detallado aquí es el que se aplica al trabajo restringido. Cuando se compila el tiempo tipo de tareas exclusivamente compuestas de elementos manuales, los corres- pondientes suplementos por descanso se suelen añadir elemento por elemento, estableciéndose así los tiempos tipo de los respectivos elementos, que al sumarse dan el tiempo tipo de toda la tarea, claro está. En esos casos se acostumbra consignar los cálculos finales en una hoja de resumen de la tarea, donde se detallan los elementos y todos los pormenores pertinentes de la tarca. Ese resumen se hace igualmente para el trabajo restringido como el del ejemplo, aunque ahí se presentarían por separado el trabajo interior y el exterior. Es útil agregar un diagrama de ciclo al resumen de la tarea. Los métodos por los cuales se notifican o dan a conocer los tiempos tipo varían según las circunstancias del trabajo: cuando se trabaja por encargo y en tarcas no repetitivas (como casi siempre en la mecánica de taller), las tareas se pueden estudiar mientras están en curso y los tiempos tipo se notifican directamente a los obreros anotándolos en la ficha de trabajo o instrucción análoga, previa aprobación por el capataz. Cuando, por el contrario, las mismas operaciones se repiten una vez tras otra, quizá durante meses y meses, es posible que el departamento de estudio del trabajo publique tablas compuestas después de largos estudios. El tiempo total del ciclo es, evidentemente, igual al tiempo tipo. A continuación se presenta el diagrama final del ciclo.

domingo, 4 de agosto de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Cálculo final del suplemento por descanso

Cuadro 18. Cálculo final del suplemento por descanso Se presenta aquí el suplemento a que se llegó aplicando los porcentajes establecidos en la figura 126. Se verá que en la rúbrica del trabajo exterior se añadió un suplemento por contingencias de 2,5 por ciento, descanso inclusive, para tener en cuenta el tiempo dedicado a hablar con el capataz y el inspector.

sábado, 3 de agosto de 2013

viernes, 2 de agosto de 2013

jueves, 1 de agosto de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Cálculo de suplemento por descanso

Figura 126. Cálculo de suplemento por descanso 
Para calcular el suplemento por descanso a menudo se utilizan formularios como el ilustrado en estas páginas, porque el encabezamiento detallado ayuda a evitar las omisiones. El cálculo de los suplementos se basa en los datos de las tablas reproducidas en el apéndice 3. 
En este ejemplo, el peso en kg se ha convertido en libras para que se puedan calcular los puntos de estos cuadros. El total para suplementos por descanso (que representa tanto los suplementos fijos como los variables) también incluye un suplemento por necesidades personales de 5 por ciento. 
Para obtener el suplemento por fatiga hay que restar ese 5 por ciento, para cada elemento, del suplemento total por descanso. Como en el ejemplo se trataba de trabajo restringido, el suplemento por fatiga se calculó aparte.
Durante el tiempo condicionado por la máquina sólo hubo 0,26 minutos efectivos de tiempo no ocupado, lo que se consideró demasiado poco como para recuperarse del cansancio (véase sección 12 del capítulo 23), de modo que se añadió al trabajo exterior, y por tanto al tiempo del ciclo, el suplemento por descanso íntegro, es decir, tanto el previsto por necesidades personales como el suplemento por fatiga. El suplemento por necesidades personales de 5 por ciento se aplicó a la suma del trabajo exterior más el tiempo condicionado por la máquina, mientras que el suplemento por fatiga se calculó en función de los elementos de trabajo únicamente. Se verá por el cuadro 18 que el suplemento por descanso ascendió en total a 0,21 minutos, o sea menos que el período no ocupado (0,26 minutos), pero de todos modos tuvo que ser aña- dido a los períodos no comprendidos en el tiempo condicionado por la máquina, puesto que los lapsos de tiempo no ocupado inferiores a 0,5 minutos no se cuentan en los suplementos por fatiga.

domingo, 28 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Extracto de una hoja de análisis de estudios - II

En la tercera columna se ve que los elementos repetitivos aparecían con una frecuencia de una vez por ciclo (1/1), de modo que los minutos básicos por ciclo que se registran en la última columna coinciden con los de la antepenúltima columna. 
El tiempo no ocupado (elemento E) se calculó de la misma manera que en el resumen: se restaron los minutos básicos de tiempo interior del tiempo condicionado por la máquina. En general, el tiempo no ocupado no se evalúa sino después de sumar el suplemento por descanso a los elementos de trabajo, pero en este caso, como se verá al llegar a dicho suplemento, esa precaución no era necesaria. El elemento casual «Ayudar a descargar» se observó sólo tres veces, en tres estudios distintos. 
Como se sabe que la carretilla lleva tres cajas con 10 piezas cada una, es evidente que la frecuencia de este elemento debe de ser de una vez por cada 30 piezas, o sea por cada 30 ciclos. El tiempo básico medio por vez se dividió, pues, por 30 y se obtuvo el tiempo básico por ciclo: 0,04 minutos. 
Para el elemento « Hablar con capataz » se dividió el tiempo total observado por los 92 ciclos, lo que dio 0,01 minutos por ciclo. Lo mismo se hizo con el elemento «Inspector verifica», aunque en este caso, como se sabía por el capataz que el inspector debía verificar tres piezas cada 100, se indicó como frecuencia 1/100. Estos dos períodos muy breves, registrados en minutos efectivos, se asimilaron posteriormente a contingencias y se tuvieron en cuenta en los suplementos por concepto de estas últimas.

sábado, 27 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Extracto de una hoja de análisis de estudios - I

Figura 125. Extracto de una hoja de análisis de estudios 

A medida que cada estudio de tiempos se elaboraba y resumía, las anotaciones de la hoja de resumen se pasaban a una hoja de análisis. Esas hojas a menudo se mandan imprimir en papel de formato A3 de doble oficio o aún más grande, de modo que sólo se reproduce aquí parte de la hoja. Se verá que de esta operación se hicieron en total cinco estudios, en que cuatro especialistas distintos observaron 92 ciclos, efectuados por tres operarios. 
Los tiempos tipo de las operaciones corrientes de mecánica se compilan habitualmente a partir de normas de tiempo predeterminadas (véase capítulo 26), y cuando se ha acumulado una buena cantidad de datos, a menudo es posible establecer tiempos tipo exactos con menos estudios, o bien observando un número más reducido de ciclos. 
Cuando se revisaron los resultados correspondientes a los elementos A, B, C, D, F y G no se vio ninguna anomalía que indujera a hacer mayores investigaciones, y se procedió en seguida al establecimiento de los tiempos básicos seleccionados finales de esos elementos. Para cada uno de éstos se sacó el promedio ponderado de los tiempos. 
Como todos los elementos repetitivos eran también constantes, no se necesitó representarlos gráficamente. En la primera de las cuatro columnas de la derecha de la hoja se anotaron los respectivos tiempos básicos totales; después se dividieron por 92, o sea el número de ciclos, y se obtuvieron los minutos básicos por vez, que se apuntaron en la columna siguiente. Nótese que ahora sólo se conservan dos decimales, es decir, una aproximación de centésima de minuto.

viernes, 26 de julio de 2013

jueves, 25 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Hoja de resumen de estudio

Figura 124. Hoja de resumen de estudio 
Dijimos que la hoja de resumen era la última del pliego de 5 que se guardó en los ficheros como constancia del respectivo estudio. Como las hojas llenadas en el curso de las observaciones inevitablemente se van ajando y como las anotaciones que llevan, hechas a la mayor velocidad posible, a menudo consisten en abreviaturas escritas con mala letra y difíciles de entender (a menos de ser su autor), la hoja de resumen sirve no sólo para presentar concisamente todos los resultados del estudio, sino también para consignar en los espacios del membrete, con tinta y letra clara, todos los datos de la operación que se habían apuntado al principio en la primera hoja del estudio. Lo primero que se escribió fueron los elementos repetitivos A a G, excluyendo E, y se indicó que tres de ellos eran trabajo interior y los otros tres exterior. Las cantidades de la columna «T.B. » son los tiempos básicos por vez y se copiaron de la hoja de trabajo de la figura 123. En cada línea se señaló como frecuencia 1 /1, lo que significa que cada elemento aparecía una vez por ciclo. Los tiempos del elemento efectuado por la máquina y el consiguiente tiempo no ocupado del operario (elemento E) se apuntaron más abajo. 
En la columna « Obs.» se indica el número de observaciones del elemento que se tuvieron en cuenta al calcular el tiempo básico seleccionado. Esa información se pasará a la hoja de análisis, donde servirá para deducir los tiempos básicos seleccionados que entrarán en la compilación del tiempo tipo. Bajo el epígrafe « Elementos casuales y contingencias » se indica el tiempo básico del ele- mento durante el cual el operario ayudó a cargar y descargar cajas de piezas. Se verá que este elemento sólo se produjo una vez y que su frecuencia debía ser 1/30, puesto que llegaron tres cajas de piezas bastas y se cargaron tres cajas de piezas acabadas. Los otros sucesos no repetitivos que se observaron fueron «Hablar con capataz» y «Pasa inspector, verifica tres piezas y comenta». Como esos episodios no tenían ritmo que valorar, sus tiempos se expresaron en minutos efectivos (m.e.). 
Finalmente, el analista consignó en minutos efectivos la pausa que hizo el operario durante el período estudiado.
Los tiempos básicos figuran con la tercera decimal, y así se pasaron también a la hoja de análisis. Puede parecer una precisión injustificada para el grado de exactitud de ios datos en que se basan los asientos, pero las centésimas de minuto pueden tener importancia si se procede a multiplicaciones posteriores. En efecto, si en la hoja de análisis se decide hacer la selección final de los tiempos básicos sacando promedios, cada una de las cantidades registradas se multiplicará por el correspondiente número de observaciones para obtener el total de minutos básicos del elemento que se había observado. Se sumarán entonces los totales de todos los estudios de que fue objeto la operación y el resultado se dividirá por el número total de observaciones para obtener el promedio general. En esa etapa, una vez hechos todos los cálculos aritméticos, las selecciones finales se expresarán con una aproximación de dos decimales solamente, o sea al centésimo de minuto más cercano.

miércoles, 24 de julio de 2013

martes, 23 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Hoja de trabajo - II

El tiempo que tardaba la máquina en acabar el fresado no variaba de ciclo a ciclo: estaba determinado por la regulación automática de la velocidad de avance y de la profundidad del labrado. Era, pues, muy fácil de calcular. En este estudio, el tiempo condicionado por la máquina empezaba al final del elemento A y acababa al terminar el elemento E, de modo que se podía deducir de las hojas de estudio restando el cronometraje de A del cronometraje de E. 
Los resultados se tabularon debajo del epígrafe «TCM », a la derecha de la hoja de trabajo. Estos tiempos son, evidentemente, minutos efectivos, y no tiempos básicos. Se observará que dos de los TCM se destacan por el círculo que los rodea. El especialista no señaló en sus apuntes que hubiera anomalías, y al examinar las cifras de los ciclos en que apare- cieron esos tiempos insólitos tampoco salta a la vista la explicación. Posiblemente el TCM más breve se haya debido a que el operario, que accionaba la máquina a mano antes de engranar el avance automático, haya demorado más que de costumbre en hacerlo sin que el analista lo notara. 
 A su vez, el TCM más largo del ciclo 17 puede deberse a que el operario no haya detenido la máquina con la rapidez habitual, también sin que se advirtiera la tardanza. Los dos tiempos con círculo alrededor se excluyeron del total de 13.05 minutos efectivos de tiempos condicionados por la máquina, de modo que ese total se dividió por 16, y no por 18, para sacar el promedio de TCM, o sea 0,816. En cuanto al elemento E, o sea el tiempo no ocupado, se restó del promedio de TCM el total de los tiempos básicos seleccionados de los elementos B, C y D (que corresponden a trabajo interior) y se obtuvo, como promedio del tiempo no ocupado, 0,257 minutos. 
Al llegar a esta etapa de elaboración se acostumbra conservar la tercera decimal de los tiempos básicos seleccionados y proseguir los cálculos con ese grado de aproximación en la hoja de resumen y en la de análisis de los estudios.

lunes, 22 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - Hoja de trabajo - I

Figura 123. Hoja de trabajo
Los elementos repetitivos A, B, C, D, F y G eran todos de carácter constante, de modo que sus correspondientes tiempos básicos seleccionados se obtuvieron sacando sencillamente los promedios. Como se dijo en el capítulo 20, los datos se pueden analizar de varias maneras, por lo cual no se acostumbra mandar imprimir formularios especiales.
Cualquier papel rayado o cuadriculado sirve, y cuando se ha hecho cuadricular el dorso de la primera página del formulario de estudio (para facilitar los croquis) se puede emplear perfectamente, después de señalar arriba el número del estudio y el número de la hoja. Si el estudio es muy sencillo, el análisis se puede efectuar directamente en la hoja de resumen, aunque trazando algunas columnas más en el espacio «Descripción del elemento».
Los métodos para obtener los tiempos básicos seleccionados se exponen en el capítulo 23. En este caso no se descubrió ninguna anomalía en los tiempos básicos alineados bajo los elementos A, B, C, D, F y G, y no hubo, pues, necesidad de descartar cifras aberrantes. Se totalizaron entonces los tiempos básicos de cada elemento y se calculó el tiempo básico seleccionado dividiendo cada total por el número de observaciones (18).
Debajo del elemento E «Esperar que máquina acabe de fresar» no hay cifras, puesto que era un tiempo no ocupado, que, por tanto, no se sometía a valoración. En cada ciclo, la duración efec- tiva de ese tiempo no ocupado dependía de la velocidad a la cual el operario despachaba el trabajo interior que ejecutaba sobre otra pieza mientras la máquina seguía fresando automáticamente.

sábado, 20 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - VI

Figura 122. Formulario de estudio de tiempos: continuación (hoja 3) Lo primero que se anotó en esta hoja fue una interrupción: al pasar el inspector, verificó tres piezas y comentó algo con el obrero. El tiempo invertido en ese episodio, al igual que el registrado en la hoja anterior al lado de « Hablar con capataz », se contó después como contingencia. Al acabar el ciclo 16 surgió un nuevo elemento de trabajo: ayudar al peón a descargar y cargar cajas. Ese elemento era casual, por oposición a los designados A a G. que eran repetitivos. 
El especialista valoró y cronometró el elemento, pero, en vista de que duraba más de un minuto, le atribuyó un valor y le midió el tiempo al cabo de los dos primeros medios minutos y también al final del elemento. Esta práctica, que permite lograr mayor exactitud, se explicó en la sección 9 del capítulo 21. De vuelta en su oficina al acabar las observaciones, el especialista llenó primero los espa- cios «Término» y «Tiempo transcurrido» del membrete de la primera página, y empezó a llenar la tercera columna restando cada tiempo cronometrado del siguiente y apuntando el resultado bajo el epígrafe «T.R.». Al pie de cada columna sumaba los respectivos «tiempos restados», para pasar después los subtotales a la hoja 3. La adición de los subtotales dio 35,20 minutos. Añadiéndoles el tiempo antes y el tiempo después del cronometraje se obtiene como resultado 38 minutos, cifra que coincide con la del tiempo transcurrido y sirve para probar que las restas estaban bien hechas. 
La etapa siguiente, la «conversión», consiste en multiplicar cada tiempo restado por su respectiva valoración para obtener el tiempo básico y apuntarlo en la cuarta columna. Esa operación se facilita mucho con una pequeña calculadora de bolsillo. Las cantidades se redondean a la centésima de minuto más próximo: 0.204 minutos, por ejemplo, se convierte en 20. y 0,206, en 21, pero queda en suspenso el caso de 0,205. Observando el formulario de la figura 98 vemos que en ese estudio preciso se aplicaba la regla de redondear para abajo: en efecto, el elemento G del ciclo 15 lleva la valoración 105 y un tiempo restado de 10, lo que da, con tres decimales, un tiempo básico de 0,105 minutos, pero la cantidad anotada es sólo 10, sin las 5 milésimas. 
En el estudio se verán otros ejemplos análogos, aunque la mayoría de los especialistas aplican la regla inversa y redondean la media centésima para arriba.

viernes, 19 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos (grafica)- V

Figura 121. Formulario de estudio de tiempos: continuación (hoja 2) Las anotaciones ocuparon en total tres hojas. En la figura 121 aparece la primera de las dos hojas de continuación, y se notará que arriba a la derecha dice: «Hoja núm. 2 de 5». En efecto, a su debido tiempo se añadirán a las tres hojas la de análisis y la de resumen del estudio, que al prenderse con las demás constituirán el juego de cinco. Además de las valoraciones y cronometrajes anotados como en la primera página, en esta hoja figuran dos interrupciones: «Hablar con capataz» y «Pausa de media mañana». En ninguna de las dos había ritmo que valorar, evidentemente. A la primera se le dio cabida entre las contingencias, y la segunda se tuvo en cuenta en el suplemento por descanso que se agregó al compilar el tiempo tipo de la operación.

jueves, 18 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - IV

miércoles, 17 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - III

Todos los datos previstos en el membrete del formulario (salvo la horade término y el tiempo transcurrido) se anotaron antes de poner en marcha el cronómetro y empezar el estudio. Si éste hubiese sido el primer estudio de la operación, el analista habría detallado los elementos y cortes en la columna de la izquierda, «Descripción del elemento», pero en este caso no era necesario porque los datos figuraban ya en la ficha ilustrada en la figura 118. En cambio, el analista tiene que observar unos cuantos ciclos de la operación para cerciorarse de que el obrero aplica el método consignado y para familiarizarse con los cortes antes de empezar a apuntar. Los elementos se identificaron sencillamente con letras, de A a G. El analista puso el cronómetro en marcha a las 9.47 en punto, por el reloj de la oficina o por su propio reloj de pulsera. 
El cronómetro anduvo 1,72 minutos antes de que empezara el ele- mento A del primer ciclo, y esa cifra es la primera que se apunta, con la indicación «Antes del cronometraje». Como se trata de un estudio con el método acumulativo, se deja andar el cronó- metro sin parar hasta el final. Incluso cuando el analista interrumpe el estudio después de observar 18 ciclos, deja el cronómetro en marcha hasta que en el reloj de la oficina el minutero marca un minuto en punto (a las 10.25). Anota esa hora y entonces sí detiene el cronómetro. 
Esos apuntes finales aparecen al pie de la figura 122. Las cuatro columnas utilizadas en el cronometraje acumulativo son: «Valoración» (V.), «Cronometraje» (C.), «Tiempo restado» (T.R.) y «Tiempo básico» (T.B.). La valoración precede a los demás datos porque es preferible que el observador se forme su idea del ritmo de trabajo mientras está en curso el elemento, y no después de cronometrarlo. Si se hubiera aplicado el método de vuelta a cero, no se habría necesitado la columna C. Sólo se van llenando durante las observaciones los columnas V. y C. Las otras dos se llenan posteriormente, en la oficina. En la práctica, las cifras consignadas en el propio taller se anotan con lápiz, y las calculadas en la oficina, con tinta o con un lápiz de otro color. En este ejemplo, el analista numeró los ciclos observados acotando una cifra (de 1 a 18) con un círculo alrededor a la izquierda de la columna «Descripción del elemento». Al apuntar los tiempos no se necesita señalar las decimales. El primer asiento, o sea el tiempo antes del cronometraje, 172, significa 1,72 minutos. 
El tiempo siguiente se observó 1,95 minutos después de ponerse en marcha el cronómetro, pero basta con apuntar 95. El tercer asiento, 220, indica que habían transcurrido desde el principio 2,20 minutos; ahí las cantidades vuelven a ser de dos cifras hasta que pasa otro minuto más. Durante el ciclo 15 (consignado en la figura 122), el tiempo total del estudio superó los 30 minutos, o sea el tiempo que tarda la manecilla de la cara pequeña del cronómetro en dar toda la vuelta. Como el estudio continuó mientras la manecilla empezaba otra vuelta, los tiempos observados comienzan de nuevo por 1. Obsérvese que el cronometraje del elemento F del ciclo 15 era de 106, lo que significa, evidentemente, 31,06 minutos después que se puso en marcha el cronómetro. El elemento E - « Esperar que máquina acabe de fresar» - no representa trabajo y, por tanto, 0 no se valoró su ritmo, ni tampoco se señaló una cantidad en la columna «Tiempo básico».

martes, 16 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos (Croquis de la pieza y del lugar de trabajo)- II

Figura 119. Croquis de la pieza y del lugar de trabajo El croquis del lugar de trabajo generalmente se necesita más cuando se estudia un montaje o la manipulación de materiales que cuando se trata de operaciones en los talleres, pues en éstos las máquinas se suelen disponer de la misma manera aunque cambie el trabajo. En el croquis de la pieza que labrar se mostrarán las superficies trabajadas, y si se trata de tornos revólver, también la disposición de las herramientas. Los dibujos se hacen más fácilmente en papel cuadriculado, y si se desea que todas las informaciones sobre el estudio figuren en la misma hoja, el croquis se puede hacer al dorso del formulario de estudio de tiempos, el cual, a su vez, puede mandarse imprimir como papel cuadriculado.

lunes, 15 de julio de 2013

Ejemplo de estudio de tiempos - I

Ahora pasaremos a desarrollar un estudio de tiempos completo. Para seguir sin dificultad y paso a paso el correspondiente proceso y el cálculo del tiempo tipo es preferible ir estudiando los formularios que ilustran el texto. Se eligió este ejemplo porque: 
□ es sencillo; 
□ ya fue objeto de un estudio de métodos; 
□ comprende a la vez elementos manuales y mecánicos; 
□ es típico del género de operaciones que se observan en todas las empresas de la industria mecánica y de otras industrias en que se emplean máquinas y procesos semiautomáticos. 
Los formularios empleados son los de uso general que se habían ilustrado en el capítulo 20. Aunque todos los apuntes se hacen a mano, se acostumbra espaciar las líneas como para mecanografiarlos porque puede ocurrir que se deban distribuir copias en limpio de los estudios con fines de examen o circulación. El estudio detallado en este capítulo no era el primero que se hacía de la operación. Los elementos y los cortes se definieron cuando se inició el estudio de métodos, y se consignaron entonces en una ficha preparada y archivada por el departamento de estudio del trabajo. 
Es ésta una excelente costumbre cuando se presume que la operación se va a estudiar varias veces, quizá por personas distintas. Así es seguro que todos los apuntes de las diversas series son compa- rables entre sí. Los elementos y cortes aparecen en la figura 118 y los croquis de la pieza y del lugar de trabajo se presentan en la figura 119. Aunque el ejemplo que se estudió detalladamente es muy sencillo para tra- tarse de una actividad fabril, se puede aplicar exactamente el mismo procedi- miento a las operaciones no fabriles o a cualquier otro trabajo que se estudie con objeto de fijar normas de tiempo. Las operaciones enteramente manuales, como el montaje, se tratarían de la mismísima manera.