lunes, 18 de enero de 2016

DOSIS DE RUIDO (I)

La OSHA utiliza el concepto de dosis de ruido. Así, la exposición a cualquier nivel sonoro que se encuentre por arriba de 80 dBA provoca que quien escucha sea afectado por una dosis parcial. Si la exposición total diaria consta de varias exposiciones parciales a diferentes niveles de ruido, las dosis parciales se suman con el fi n de obtener una exposición combinada:

domingo, 17 de enero de 2016

PÉRDIDA DEL OÍDO (III)

Cuando los niveles de ruido están determinados por el análisis en la banda de las octavas (un filtro especial conectado al medidor del nivel de ruido que descompone el ruido en sus componentes de frecuencia), el nivel de sonido equivalente ponderado en A puede determinarse de la forma siguiente: grafi que los niveles de presión sonora en la banda de las octavas en la gráfi ca de la figura 6.10 y observe el nivel sonoro ponderado en A correspondiente al punto de mayor penetración en los contornos del nivel sonoro. Éste es el valor en dBA que se utilizará en futuros cálculos.

sábado, 16 de enero de 2016

PÉRDIDA DEL OÍDO (II)

En general, el ruido se clasifi ca en ruido de banda ancha y ruido signifi cativo. El ruido de banda ancha está formado por frecuencias que abarcan una parte signifi cativa del espectro sonoro. Este tipo de ruido puede ser continuo o intermitente. El ruido signifi cativo representa información de distracción que afecta la efi ciencia del trabajador. En situaciones de largo plazo, el ruido de banda ancha puede dar como resultado sordera; en quehacer cotidiano, puede dar como consecuencia una menor eficiencia por parte del trabajador y una comunicación inefi ciente.

El ruido continuo de banda ancha es típico de industrias como la textil y un taller de herramientas automáticas, donde el nivel de ruido no varía signifi cativamente durante todo el día de trabajo. El ruido intermitente de banda ancha es característico de una planta de fundición y un aserradero. Cuando una persona se expone a un ruido que excede el nivel de daño, es probable que el efecto inicial sea la pérdida del oído de manera temporal de la cual se puede recuperar dentro de unas pocas horas después de dejar el ambiente de trabajo. Si la exposición continúa repetidamente por un largo periodo, puede dar como resultado un daño irreversible del oído. Los efectos del ruido excesivo dependen de la energía total que el oído recibe durante el periodo de trabajo. Por lo tanto, la reducción del tiempo de exposición al ruido excesivo durante el turno de trabajo disminuye la probabilidad de
lesiones permanentes del oído.

Tanto el ruido de banda ancha como el signifi cativo han demostrado ser lo sufi cientemente molestos y distrayentes como para dar por resultado una menor productividad y una mayor fatiga por parte del empleado. Sin embargo, en Estados Unidos se ha promulgado una ley federal principalmente debido a la probabilidad de daño de pérdida permanente del oído por exposición al ruido ocupacional. Los límites establecidos por el OSHA en cuanto a la exposición permisible al ruido se muestran en la tabla 6.6.

viernes, 15 de enero de 2016

PÉRDIDA DEL OÍDO (I)

La probabilidad de daño en el oído, que resulta en la sordera del “nervio”, aumenta a medida que la frecuencia se aproxima al rango de 2 400 a 4 800 Hz. Esta pérdida del oído es consecuencia de una pérdida de receptores en el oído interno, los cuales tienen problemas para transmitir las ondas sonoras hacia el cerebro. Asimismo, a medida que el tiempo de exposición aumenta, en especial donde están involucradas las frecuencias más altas, fi nalmente se presentará una lesión en el oído. Por lo general, la sordera del nervio se debe a la exposición excesiva al ruido. La susceptibilidad de las personas a la sordera por ruido inducido varía ampliamente.

jueves, 14 de enero de 2016

MEDICIÓN

Debido a la gran variedad de intensidades sonoras que se pueden encontrar en el ambiente humano normal, se seleccionó la escala del decibel (dB), que es la relación logarítmica entre la intensidad real
El nivel sonoro ponderado A que se utiliza en la fi gura 6.9 representa la medición del ruido del ambiente más ampliamente aceptada. La ponderación A reconoce que, tanto desde el punto de vista fi siológico como psicológico, las bajas frecuencias (de 50 a 500 Hz) son mucho menos molestas y dañinas que los sonidos que se ubican en el rango de frecuencias crítico de 1 000 a 4 000 Hz. Por arriba de la frecuencia de 10 000 Hz, la agudeza auditiva (y, por lo tanto, los efectos del ruido) se reduce de nuevo (vea la fi gura 6.10). La red electrónica apropiada está construida a partir de medidores de nivel sonoro con el fi n de atenuar las altas y bajas frecuencias, de tal manera que el medidor de nivel sonoro pueda leerse directamente en unidades dBA, para que correspondan al efecto en el oído humano promedio.

miércoles, 13 de enero de 2016

RUIDO TEORÍA (III)

Las ondas de presión sonora son capturadas por el oído humano (vea la fi gura 6.8) a través de un proceso complejo. El oído externo canaliza las ondas de presión hacia el tambor o membrana timpánica, el cual comienza a vibrar. La membrana está conectada a tres pequeños huesos (martillo, yunque y estribo), los cuales transmiten las vibraciones a la ventana oval de la cóclea. La cóclea es una estructura en forma de bobina llena de fl uido extendida a lo largo de la membrana basilar que contiene células en forma de cabello con terminaciones nerviosas. Las vibraciones provenientes de los huesos provocan que el fl uido se mueva como una onda, la cual provoca que las células en forma de cabello vibren, activando dichas terminaciones nerviosas, las cuales transmiten impulsos a través del nervio auditivo hacia el cerebro para su posterior procesamiento. Observe la serie de transformaciones de energía: las ondas originales de presión neumática se convierten en vibraciones mecánicas y después en ondas hidráulicas, posteriormente en vibraciones mecánicas y, por último, en impulsos eléctricos.

martes, 12 de enero de 2016

RUIDO TEORÍA (II)

El sonido puede defi nirse en términos de las frecuencias que determinan su tono y calidad, junto con las amplitudes que determinan su intensidad. Las frecuencias audibles por el oído humano varían desde aproximadamente 20 a 20 000 ciclos por segundo, comúnmente llamados hertz y abreviados Hz. La ecuación fundamental de la propagación de ondas es:

Observe que a medida que aumenta la longitud de onda, la frecuencia disminuye.